Estoy pensanso solo en mí. Pero a pesar de eso no puedo dejar de preguntarme si la sangre que desciende de mi cuerpo es solo mía o pertenece también a cualquier otro.
27 diciembre, 2009
26 diciembre, 2009
23 diciembre, 2009
Y escribo como si morirse fuera amar:
Esa caída silenciosa de los cuerpos
sacudiéndose incontrolablemente.
Nos hemos dicho auroras verbales
epitafios de poemas,
nos hemos abandonado conscientes
de la inercia a la existencia.
Y ahora recojo los agujeros que de mi
dejaste. El agua los atraviesa y bebo.
El agua entra como la enfermedad.
Escribo como si amarte ahora, fuera morirme.
Esa caída silenciosa de los cuerpos
sacudiéndose incontrolablemente.
Nos hemos dicho auroras verbales
epitafios de poemas,
nos hemos abandonado conscientes
de la inercia a la existencia.
Y ahora recojo los agujeros que de mi
dejaste. El agua los atraviesa y bebo.
El agua entra como la enfermedad.
Escribo como si amarte ahora, fuera morirme.
21 diciembre, 2009
Tres canciones de amor
Cuando adentro tu me preguntaste
yo quise respirar
naufragar y caer desde tu olvido.
.
Y este mes que tiembla (ya no es verano)
que me sacude, que me amenaza.
Este mes que me nombró sin nombre.
.
En el otro lado del océano extendimos las manos.
Nadie quiso devolver el horizonte, nadie supo huir
del tacto del dedo del otro.
yo quise respirar
naufragar y caer desde tu olvido.
.
Y este mes que tiembla (ya no es verano)
que me sacude, que me amenaza.
Este mes que me nombró sin nombre.
.
En el otro lado del océano extendimos las manos.
Nadie quiso devolver el horizonte, nadie supo huir
del tacto del dedo del otro.
10 diciembre, 2009
Las líneas de cristal del tiempo salvaje se detienen en mis huesos, cementerio de aquel mar. Soy una playa desierta nevada con cuervos náufragos en las orillas. Hay amantes petrificados que siguen haciendo el amor con la sal. Sus hijos crecieron del grito encerrado en la noche y nacido de las olas. Sus hijos no tienen bocas y los peces transparentes se lamentan porque quieren besarlos. Hay labios crucificados. Labios invernales que buscan cualquier cosa y su centro, y el nombre del lugar donde todo termina por dejar de ser.
Y así siempre.
Y así siempre.
01 diciembre, 2009
La Fábula

El pájaro de la piel de bronce ya no respira,
en mi tumba me mira y muerta yo no le miro.
Hay un sonido frío entre los cuerpo fríos,
hay un sonido que se alza tiempo y no nos conoce.
Su ala reposa en mi pecho, mi ombligo
cae en su vientre y no dice nada.
Su piel de bronce rescata el reflejo de la luz,
aquella luz que atravesó el desierto y se hizo plumaje.
Muerto el pájaro la ausencia no es el silencio,
mi muerte que fue el lugar del pájaro mudo
ahora respira. Queda la muerte escrita en el pájaro,
queda la muerte. Y el bronce de su piel poema,
poema de frío de muerte, ahora respira.