30 junio, 2009


No puedo decidir mi estancia.
Las letras me deshabitan, buscan sus intemperies de otoño.
Pero ahora hay sequía y temblor, calor y heridas en la cabeza.

No es que busque el silencio ni es que sea el silencio, esque como todo el silencio es la única respuesta a la única pregunta que cae desde arriba, desde donde mis ojos hacen sombras hacia el nido de hormigas que se enredan en mis dedos.

La palabra poema adquiere un peso insignificante los días que el calor tiene hijos. El verano es para el veneno. Yo soy para el veneno el último poema del Verano.

2 comentarios:

Blogger Luna Miguel ha dicho...

espero verte pronto preciosa

30 de junio de 2009, 11:55  
Blogger Ernesto Castro ha dicho...

I've come back.
http://de-nota.blogspot.com/

Insultante. Un 9 en Antropología, por si nadie te lo ha comunicado.

2 de julio de 2009, 3:56  

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