02 marzo, 2012

Mi poesía es un intento por configurar la arquitectura de un fracaso.
Hacerlo gramaticalmente inteligible.
nombrarlo para que sea
deletrearlo para que vuelva
y se instale ahí conmigo.

Mi poesia es el ritual
que performativamente hace del fracaso
mi rutina. Un gesto desesperado de repetición.

Mi poesia es el fracaso, es decir,
yo soy el fracaso de la poesía.

29 febrero, 2012

Cuando un hombre se convierte en ciudad.

Supo entonces que Mexico D.F siempre le recordaría a su padre.

En el avión todo estaba en orden. En ese orden que insisten en denominar el adecuado. Asientos cómodos, sonrisa cómoda, aire acondicionado, un whisky en vaso de plástico. Te paras a pensar en la frontera. En ese lugar de cruce del que nadie sale con vida. Esa linea-de-muerte donde la política se ejecuta en el desierto. El Leviatan tiene que poner en orden el tráfico global de sustancias que alteran la conciencia. El monopolio de los "estados de conciencia" es subterráneo pero innegociable. De nuevo vuelves a la pantalla de plasma incrustrada en el cabecero del asiento de delante y das un trago al whisky. Senos de silicona y fuegos artificiales, explosiones, persecuciones, una trama sin tiempo y sin trama que sostiene tu tiempo. 12 horas encerrado en un pájaro mecánico donde no sucede nada. Agonía.
Tu padre era un hombre que siempre te había parecido extranjero. No acostumbraba a mirarte ni a dirigirte la palabra. Velaba por ti, te decían que trabajaba para que su hijo tuviera una posición reconocida. Ahora sabes que un hombre sin el reconocimiento de su padre apenas tiene posición. Solo sabe mantenerse ahí, balanceándose entre el lugar al que quiere ir y ese otro al que no pertenece. La herencia genética que te determina: la mutación de la "extranjereidad", piensas. De nuevo la pantalla y la frontera. Una rafaga de balas sin propiedad buscan una presa. En ese mismo instante en la bolsa de Hong-Kong una jauría de hombres con traje obtienen los campos de cultivo de tres cuartas partes de un pais de nombre impronunciable. El piloto informa de que la temperatura exterior es de 5 grados centígrados. La protagonista muere en brazos del protagonista; fundido en negro, voz en off: "Esta es una historia basada en hecho reales". Cuando quieres darte cuenta el avión ya está aterrizando. Las azafatas te dan la bienvenida con tequila y rancheras. Turismo sexual, viajes de fin de curso, negocios, cualquier otro tipo de negocios. "La ciudad os da la bienvenida, deseamos que tengan una feliz estancia en Mexico D.F". Los pasajeros aplauden a la tripulación. Te peleas por recuperar tu equipaje de mano.
La ciudad apenas ha cambiado en todo este tiempo. Firmas el acta de defunción y vuelves al aeropuerto.
Cuando un hombre pierde la ciudad, la ciudad pierde su nombre.

Aunque te invitaron, tu nunca más volviste a México D.F.

08 febrero, 2012

goteras

Caerse en un no-centro
no hablar de nada,

cambiar de dirección.

.


El frío del frío:
ahora Madriz.

Hibernar o bañarse en las aguas


.

Cruzar la calle
dejarla pasar,


Rivadavia al 10.012.

07 febrero, 2012

Excavar un agujero
adentrarme en mi tumba

dejar de escribir,
por rutina
por costumbre

sostenerme en el silencio.

16 enero, 2012

Los que llegan no me encuentran. Los que espero no existen.

He llegado hasta aquí para caerme. Como cuando no supe volver de ese Otro lugar al que tampoco pertenecía. Como cuando no supe amar a otros hombres y me detuve. Arrastré mi cuerpo hacia el lenguaje, y desde ese estar deshaciéndote en palabras me nombré Otra. Ahora, otra vez, he llegado hasta aquí para caerme. Para huir, a través de otros cuerpos, de alguien que pretende encontrarme. Y te digo: cuando el hombre haga el amor con los pájaros será ya demasiado tarde. Te estás quemando. Como dos ciegos desesperados damos vueltas buscándonos, nuestras pieles se cruzan pero no te veo: no me ves ahí tendida sobre ti y aullando. No te veo ahí encerrado en el desierto y buscándote.

02 enero, 2012

Porfecía

Gráciles y difíciles,
ahí los dos: mirándose.
Como si el mundo fuera a acabar
entre ese bostezo y ese suspiro.
No se reconocieron. Sabían haber sido pájaros
en algún momento,
sabían haber soñado con peces translúcidos
en cualquier otro.

Estaban ahí cuando el mar se abrío.
Entonces supieron que la galaxia se estaba cerrando.

Los dos temblaron.

30 diciembre, 2011

La ceniza cubre mi cuerpo
Dibuja el contorno, me delimita.

(Ningún otro hombre intento rozarme antes)

El gris nos atravesaba.
Tu al límite,
y yo al otro lado.

La ceniza: línea divisoria del silencio
donde ocurrían los encuentros fortuitos

deshaciéndonos, deshaciéndose. Encerrándonos