18 mayo, 2010

Tienes la edad de la muerte, dijo.
Tienes el rostro, y los ojos, y un cuerpo cansado. Tienes el espejo incrtustado en los huesos; y te ahogas, y te asfixias, y te callas.
No hay suicidio en mis versos, si apenas esta vida me llama y aún tiembla al nombrarme. No hay restos, ni rastros; no hay arena quemada, ni solsticios.

No hay tiempo deteniéndose en mi.
El desierto (mi desierto) ha enmudecido.

2 comentarios:

Blogger janusz ha dicho...

Este comentario ha sido eliminado por el autor.

26 de mayo de 2010, 12:51  
Blogger janusz ha dicho...

Este comentario ha sido eliminado por el autor.

26 de mayo de 2010, 12:56  

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